sábado, 16 de mayo de 2020

ROCKET, LA EVOLUCIÓN DE LOS PORTACAÑAS.



Nunca he estado satisfecho con los cañeros desmontables que he tenido a bordo por ser engorrosos y poco fiables. Los fijos son muy limitados en cuanto a las posibilidades de uso. Los cañeros de nueva generación como los ROCKET combinan resistencia y polivelancia.




El deterioro de los cañeros móviles de popa y la pérdida de uno de ellos al soltarse y caer al agua en una picada de un bonito grande (menos mal que la caña estaba atada), nos obliga a renovarlos.

Además de los fijos, siempre he usado los típicos cañeros con rosca. Los hay de varias calidades. Como algunos se roñan muy rápido, normalmente he adquirido los más caros que encontraba en las tiendas locales de utillaje naútico, pero terminan picándose igualmente o pasándose de rosca en mayor o menor medida. 


LOS CAÑEROS TRADICIONALES NO AGUANTAN  EL DURO TROTE
AL FINAL LO BARATO SALE CARO

Tenía referencia de unos cañeros de alta calidad que había empezado a fabricar un aficionado a esta noble disciplina que es la pesca.

Además llevaba su taller en un polígono industrial cerca de donde vivo. Así que dicho y hecho; me acerqué y me quedè sorprendido de la calidad de los materiales, de la maquinaria de alta tecnología que usan y del esmero con que los fabrican, además diseñados por un gran pescador para pescadores exigentes.


TODAS LAS PIEZAS SON REVISADAS UNA A UNA


Cansado de gastar dinero en los mismos cañeros de siempre, decidí adquirir varios cañeros ROCKET de nueva generación.

DESCRIPCIÓN Y CARACTERÍSTICAS:

Fabricados en acero inoxidable de alta calidad y con un tratamiento de electropulido, que evita la aparición de manchas de oxido y el consiguiente deterioro, haciendo que sea prácticamente eterno.




Gracias a su sistema de bases, podemos instalarlos ya sea incrustados en la regala, sobre la regala o en una barandilla. Su sistema en anclaje en la base hace que lo podamos dejar fijo o giratorio. Así mismo dispone de varias posiciones fácilmente intercambiables, tanto en el plano vertical como horizontal.




INSTALACIÓN:

Usé la base incrustable en la fibra del casco a popa, donde tenía más espacio, y el otro tipo sobre los laterales de teflón en la borda.




No tienen más complicación que tener un poco de herramienta y adquirir unos buenos tornillos y tuercas autoblocantes inox.




VENTAJAS:


  • Óptimos para cualquier modalidad de pesca que practiquemos:     
CURRICAN

FONDO

GRAN FONDO

  • Se montan y desmontan facilmente y de forma segura. Los diferentes tipos de tubos portacañas se pueden combinar con las diferentes bases, independientemente de donde las instalemos ( incrustadas, sobre la borda o sobre la barandilla) 


  • Cambia de posición sin tener que desmontar nada, incluso con la caña puesta.

  • Se pueden dejar movibles o fijos.

  • Se pueden adquirir las bases y los portacañas por separado, pudiendo combinarlos según el tipo de pesca que quieras practicar. Me ha resultado muy útil la base instalada en la popa. La combino con un cañero de iñox simple para el curri de altura o curri de fondo y un cañero doble en aluminio muy ligero para la pesca a fondo.
EL CAÑERO DOBLE  LO HAY EN ALUMINIO
Y ES MUY LIGERO

  • …y seguro que cuanto más los use, más ventajas se me ocurrirán…



Si necesitas sustituir los cañeros por deterioro, como ha sido en mi caso, lo puedes ir haciendo poco a poco, probar con un par de ellos y ver el juego que dan, ya que son más caros que los convencionales.


Al final terminarás cambiándolos todos. Pero si vas a adquirir una embarcación nueva, ni te lo pienses; estos cañeros son la mejor opción, y en cuanto a precio, va a ser el “perejil del guiso”.

Si estamos en el momento de hacer los mantenimientos y preparación de la nueva temporada,  ES EL MOMENTO DE INSTALAR NUEVOS CAÑEROS. Los cañeros ROCKET los puedes encontrar ya en muchas tiendas de pesca y repuestos náuticos.


¡¡Buena semana, y adelante!! ¡¡¡Todos al aguaaaa!!!

viernes, 8 de mayo de 2020

ALBONDIGAS DE PESCADO EN SALSA DE AZAFRÁN



     Tengo un amigo que me suele recomendar que prepare unas albóndigas de pescado al estilo de su tierra cordobesa. Añora las que hacía su madre y quiere que yo aprenda a prepararlas para comerlas en el “txoko”, el muy taimado, pero siempre había olvidado su sugerencia.




En estos momentos, como disponemos del tiempo que queramos dedicar a la cocina, me he puesto manos a la obra. Aún me queda algo de pescado congelado producto de alguna jornada de pesca anterior a la pandemia que se puede aprovechar para hacer la prueba.



Me decidí por una chopa que estaba solitaria y no nos iba a dar para comer todos. El resto nos las habíamos ido consumiendo, bien al horno, bien a la plancha. Es un pescado digno, pero no está entre los "top". Así que puede ser una buena opción para esta receta.

INGREDIENTES

Un par de dientes de ajos, una chalota o cebolleta, un taco de jamón, un huevo, pan rallado, harina, pimienta, cúrcuma o colorante alimentario, azafrán molido, perejil, aceite de oliva, sal y agua.

¡¡¡ AL LÍO !!!

Lo primero es sacar los filetes al pescado y quitar piel y espinas, La chopa es un pescado fácil para ello.



Con los restos hacemos un poco de fumé para la salsa, o podemos usar un caldo de pescado ya preparado de antemano. En mi caso, suelo tener conservando en la nevera, hecho el vacío, frascos con caldo de verdura, pollo, carne, pescado, etc., para usar en guisos y salsas.



Picar el jamón y el pescado en daditos lo más pequeño que podamos. Hacer lo mismo con el perejil y el ajo. 



Mezclarlo todo añadiendo un huevo y una cucharada de pan rallado, sazonar con sal y pimienta. Si vemos que no coge consistencia suficiente como para hacer las bolitas, añadir un poco más de pan rallado.



Amasar todo bien y hacer las bolitas (ni muy grandes ni demasiado pequeñas) pasándolas por harina de trigo bien tamizada.




Poner agua a hervir con una pizca de cúrcuma o colorante alimentario y una hoja de laurel.



Depositar las pelotillas con cuidado, cuidando que el agua no hierva a borbotones, y tenerlas 5-6 minutos. El tiempo es orientativo pues cuando ya están cocidas empiezan a flotar y las podemos retirar. Hacerlas de pocas en pocas evita que se rompan o peguen.



Picar fina la chalota y rehogarla con aceite de oliva, añadir la pizca de azafrán molido y un poco de harina y freír unos segundos. Añadir caldo y hervir hasta que nos quede ligada la salsa (se hace en un plis plas).



Poner las albóndigas en la salsa y dejarlas cocinar a fuego medio 2 minutos.
Se puede acompañar con unas espinacas a la sartén o unas judías verdes hervidas al dente. El color de la verdura no solo pone una nota de contraste; también le va fenomenal al plato.



Nota: hemos usado una chopa, que es lo que teníamos a mano, pero podemos usar cualquier otro pescado de carne blanca y cierta firmeza como una dorada, un abadejo o un perlón también irá fenomenal. También las he comido hechas de choco (jibia) y quedan estupendas.


QUEDAN COMPACTAS PERO MUY JUGOSAS Y COMBINAN
FENOMENAL CON LA SUAVE DELICADEZA DE LA SALSA DE
AZAFRÁN


lunes, 20 de abril de 2020

RISOTTO DE SALMONETES




En estos días de confinamiento por la alerta sanitaria, estamos tirando de fondo de congelador, en cuanto a pescado se refiere. En uno de los paquetes me encontré que tenía olvidados 4 salmonetes, ¿pero que hacer con ellos para estirarlos?, y que nos solucionaran una comida para los 4 (5 con el perro) que somos en casa. Tener tiempo hace agudizar el ingenio.




INGREDIENTES 4 personas
4 Salmonetes, 4 tacitas de café de arroz para risoto o de grano corto ( hemos usado la variedad arborio en este caso),  aceite de oliva,1 chalota, 25 gr mantequilla y unos restos de verduras (lo verde del puerro, un poco cebolla,  una ramita perejil, un pedazo de jenjibre) , agua y sal para el caldo.





RECETA

Primero cortar las cabezas y sacar los filetes a los salmonetes.




 Quitarles las espinas que queden con unas pinzas... como no tenemos ninguna prisa...




Las cabezas (es la parte más gustosa) y las espinas de la zona de la cola ( las de la zona de la barriga no usarlas pues siempre les queda pegada sangre coagulada que da mal gusto) freírlas en 50-60 ml de aceite, a fuego bajo 5 minutos.




Para que saquen todo el sabor y jugos, las prensamos bien y colamos.



Con un par de cucharadas del aceite de freir las espinas, rehogamos en un cazo las verduras y añadimos un par de vasos grandes de agua, dejamos cocer 10 minutos a fuego vivo, colamos.




Ponemos el aceite de salmonetes a calentar en nuestra cazuela arrocera favorita y pochamos la chalota picada finamente ( en su defecto cebolla y si es roja mejor), a continuación, el arroz lo rehogamos y le añadimos un tercio del caldo.



 Lo vamos removiendo de vez en cuando y cuidando que no se pegue, le añadimos el resto del líquido en un par de veces más, de cantidad lo que nos vaya pidiendo hasta que el arroz este al dente (16- 18 minutos dependiendo la variedad ), momento en que le ponemos la mantequilla y juntamos bien.





Los lomos de salmonete, como se hacen enseguida, los preparamos cuando esté el risoto terminado, podemos hacerlos a la plancha dándolos una vuelta por la sartén bien caliente, medio minuto por cada lado.




En nuestro caso preferimos hacerlos al vapor, para conservar todo su aroma, lo más natural posible, y al final darle un toque con el soplete ( por eso de trastear con los cacharros de cocina ya que estamos algo aburridos).Una vez esté el agua hirviendo poner los lomos, con su puntito de sal, tapar y dejar 1 minuto, suficiente. Reservar.




Si disponéis de vaporera os animamos a probar este método de cocinar el pescado, el salmón y las sardinas así quedan también magníficos y no deja rastro de olores.




PRESENTACIÓN




En un plato hondo servir una ración del arroz, poner encima 2 lomos de salmonete. Uno viéndose la parte de la carne y el otro la piel,  pasarles con la llama del soplete para turrarlos un poco y conserven el calor.


miércoles, 1 de abril de 2020

HISTORIA DEL ANZUELO




En 2005, el anzuelo fue elegido por la revista Forbes 
como una de las veinte principales herramientas en la
historia del hombre.



"Un anzuelo es un dispositivo para la captura de peces (no exclusivamente), que se engancha en el paladar, en la boca y muy raramente en el cuerpo del pez. Los anzuelos han sido utilizados durante siglos por los pescadores para capturar peces tanto en agua dulce como de agua salada. " (Wikipedia)


ANZUELOS TALLADOS EN HUESOS Y COLMILLOS DE ANIMALES

A partir de aquí y en cursiva, la magnífica y más que generosa aportación de ArqueoEduca; https://www.facebook.com/arqueoeduca/ . Una gente con un amor al conocimiento y a la ciencia que no está "pagaó"...

"Los anzuelos más antiguos que de momento hay en el registro arqueológico se descubrieron en la cueva de Sakitari (isla de Okinawa, Japón) y arrojan una antigüedad aproximada de 23.000 años. Son anzuelos del llamado "tipo giratorio" para aguas profundas y el material que usaban para elaborarlo eran conchas muy pequeñas, simplemente puliendo su base.Estos son los de Sakitari



Este mismo tipo de anzuelos giratorios sobre concha los vamos a encontrar en numerosas islas del Pacífico y del Índico pero llaman la atención estos que te mostramos ahora, de la Isla de Alor (Indonesia) con una datación de 12.000 años, porque formaban parte del ajuar de una pescadora, lo que tira mucho por tierra el tema de roles de género en el Paleolítico.








Los anzuelos de gancho (con forma de J ) en hueso y marfil de una sola pieza no aparecen en Europa hasta el Paleolítico Final hace unos 12000 años, pero ya se vuelven más comunes en el Mesolítico. Aunque los encontramos en diversas cuevas de Francia e incluso en España (en la cueva de Nerja) los más famosos son los de Wustermark 22 (Alemania) que te mostramos a continuación." (fuente arqueoduca)










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Se piensa que el primer sistema que el hombre utilizó para obtener alimento a partir de las especies acuáticas fueron los arpones, que fabricó con ramas de árbol a las que les hacía una punta con la que atravesaba el pez.

Sin embargo, era difícil capturar peces que nadasen muy rápido lejos del alcance del arpón. La pesca evolucionó y se empezaron a utilizar los "aparejos” y los anzuelos son probablemente los aparejos más antiguos.


ANZUELOS DE HUESO



Se fabricaban a partir de diversos materiales, como ramas de árbol, espinas de algunos vegetales, huesos de animales, trozos de concha de molusco, dientes, etc.

ANZUELOS DE COBRE PRECOLOMBINOS (MEXICO)



Con el descubrimiento de los metales, se empezó a hacer uso de ellos ya que eran más maleables a la hora de fabricar el anzuelo con la forma apropiada para capturar cada especie.

ANZUELOS IMPERIO ROMANO

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Existen más de 1.000 modelos diferentes de anzuelos, que se numeran en orden inverso a su tamaño. 


Los anzuelos constan de su punta de flecha, la llamada muerte o flecha, la curvatura, que será de una abertura mayor o menor y permite que el pez prenda cuando el pescador da el tirón y la pata, también más o menos larga y que es la parte recta del anzuelo, dónde ataremos el hilo de pesca o directamente el cable de acero. Para este fin pueden ser de ojal o de paleta. Los anzuelos pueden usarse aisladamente o en grupos; en este último caso se trata de las poteras, donde varios anzuelos están unidos por sus "cañas". Pueden reunirse de cuatro en adelante en el caso de la pesca de peces, o pueden ser un número considerable de anzuelos, sin puntas de flechas, como los que son utilizados para la captura de calamares.

Los primeros tipos de anzuelos modernos consistían en un gancho metálico sujeto por un simple cabo o hilo, el "sedal". En un principio los sedales eran de fibras naturales trenzadas. El hilo cada vez se hizo más invisible gracias al descubrimiento de las fibras sintéticas como el nailon. Pero este tema es para otra historia.





lunes, 2 de marzo de 2020

MOQUECA DE PEIXE



Probablemente sea la moqueca o muqueca una de las recetas con pescado más populares de Brasil. También la podemos encontrar en Portugal. Básicamente, es una cazuela de pescado guisado con leche de coco en vez de simple agua o caldo, a medias entre una sopa sabrosa y un guiso de pescado en salsa.




Entre sus ingredientes originales, aparte de la leche de coco, está el aceite de palma o en su defecto una especie local llamada urucú o achiote. Ambas confieren a la salsa resultante un color amarillento-naranja característico. Otros elementos oriundos usados son; diferentes variedades de pimientos locales, alguno picante, y especias como el amomo, también conocido como pimienta malagueta. Por supuesto, tratándose de cocina de influencia portuguesa, no puede faltar el cilantro.

Un amigo que probó esta receta en Portugal nos picó la curiosidad, sobre todo por la exótica combinación de pescado y leche de coco. Como no tenemos planificado próximamente ningún viaje ni a nuestro vecino país ni a Brasil, nos propusimos elaborar este plato para poder probarlo.

Y...?


INGREDIENTES:

Salvo la leche de coco, que se puede encontrar fácilmente en el supermercado, no nos queremos complicar buscando ingredientes que no tenemos a mano y los sustituiremos por productos habituales en nuestras cocinas.

El aceite de palma no lo vamos a usar ya que actualmente está denostado su consumo por estas latitudes y usaremos en exclusiva AOVE. 

Para darle tanto el toque de color, como su punto de picante al caldo, usaremos pimentón dulce mezclado con picante, y en vez del amomo pondremos pimienta negra normal. 

Los pimientos serán de la variedad roja del pico y verde italiano.

Aunque no nos va demasiado el cilantro y preferimos el perejil, lo mantendremos para mantener algo de la esencia de la receta original.

El resto de los ingredientes son: zumo de limón, cebolla blanca, ajos y tomate de pera.

Actualmente para esta preparación se usan pescados nobles, como corvina o mero. En origen, al parecer, al ser ésta una receta popular, se utilizaban pescados como algunas variedades de atún o de tiburón.

En nuestro caso, como habíamos capturado de forma casual, pescando al bonito, una hermosa tintorera, utilizamos unas piezas de este pez para emular la posible receta original con caçao (una especie de tiburón)

RECETA MOQUECA DE PEIXE

1-Cortar en rodajas gordas el pescado y dejarlo marinando durante 30 minutos con sal, ajo, pimienta y zumo de limón.



2- Cortar el tomate, cebolla y pimiento en rodajas de 1 cm y cocinar tapado durante 5 minutos en una cazuela con el fondo cubierto de aceite de oliva.




3- Sellar el pescado por ambos lados en una sartén untada con aceite. Pasarlo a la cazuela sobre la fritada vegetal.



4- Añadir una cucharadita de pimentón, mezcla de picante y dulce. Cubrir las rodajas con la leche de coco (aprox. un vaso para una cazuela con 4- 6 tajadas grandes de pescado) y guisar a fuego vivo 5-6  minutos. Casi al final podemos añadir unos gambones o langostinos, que se hacen enseguida y aportan su gusto al caldo. Espolvorear con cilantro picado.



6- Servir las rodajas de pescado y langostinos  con arroz blanco de guarnición, cubierto todo ello con la cebolla, pimiento y tomate, salseando con el caldo resultante.


Un guiso de pescado diferente, exótico pero de sabor suave.

jueves, 6 de febrero de 2020

PATATAS REVOLCONAS A LA VIZCAINA CON CORTEZAS DE BAKALAO





La tapa más fámosa y popular de Ávila y Salamanca son las patatas revolconas. Vamos a recrear esta receta y hacer una versión “a la vasca”.




Se sirven en la mayoría de los bares y cafeterías de estas ciudades castellanas, donde se come de lujo y miman los productos de la tierra. Se elaboran básicamente con patata cocida machacada y mezclada con aceite, ajos y pimentón, coronadas por unas cortezas de cerdo o un torrezno bien frito. Contundentes pero magníficas y bien acompañadas por un Tinto Ribera de Duero.

A un buen amigo, que suele frecuentar la capital avulense, y se ha convertido en un adicto de las citadas patatas revolconas y el ribera, se le ocurrió la idea de lanzarme el reto de preparar una versión con pescado. Así que nos pusimos a ello.

RECETA PATATAS REVOLCONAS A LA VIZCAÍNA CON CORTEZAS DE BAKALAO

Así como en la cocina de Galicia y Castilla se ha usado mucho más que en el País Vasco el pimentón, por aquí se ha sustituido éste por el pimiento rojo seco, base de la salsa vizcaína, que es con la que vamos a mezclar la patata para darle gusto y el color rojo.

Por lo tanto, la fórmula consiste en mezclar las patatas cocidas y machacadas con salsa vizcaína y sustituir los crujientes de cerdo por bakalao.

Por otra parte, intentaremos mantener la esencia de la receta castellana, metiendo unos tacos de panceta de cerdo al elaborar la salsa vizcaína para darle el toque graso.

Las patatas se cuecen peladas y partidas en tacos grandes en agua con su punto de sal. Cuando están a punto, pasarlas a un recipiente y con la ayuda de un tenedor ir aplastándolas hasta conseguir una especie de pasta. No trabajarla demasiado pues el punto de densidad se lo daremos al mezclarla con la salsa.

Juntar este puré y la salsa vizcaína poco a poco hasta que coja color y una consistencia cremosa pero densa a la vez.

SALSA VIZCAÍNA

La salsa se puede tener preparada de antemano, incluso congelada.

En un fondo de aceite de oliva se pochan un par de dientes de ajo, una cebolla roja y una blanca cortadas en trozos más bien gruesos en un fondo de aceite de oliva.



Cuando estén cogiendo color ponemos la corteza de pan seco, los tacos de panceta y se fríen bien. A continuación añadir  4 -5 cucharadas de carne de pimiento choricero de bote. Si tenemos un par de pimientos secos también los podemos poner, previamente remojados unos minutos en agua caliente, para potenciar la salsa.

Se tiene a buen fuego un par de minutos y se añade una copa de vino blanco y otra de agua. Se termina de cocer a fuego medio durante 30 minutos.

En el último momento, si vemos que ha quedado amarga, se pueden añadir 3-4 cucharadas de salsa de tomate. Dejar reposar y se pasa por el pasapurés.

CORTEZAS DE BAKALAO

Se trata de freir las pieles desecadas previamente en aceite para que se inflen y queden a modo de cortezas.

Solemos guardar congeladas pieles de bakalao desalado usadas en diferentes preparaciones. Las que hemos usado en esta ocasión son éstas, pero también las podemos adquirir en una bacaladería.

Primero tendremos que desalar las pieles en abundante agua remojándolas al menos un día y cambiándo esta un par de veces. Conviene lavarlas bien bajo el grifo en un primer momento.



Las secamos bien y las estiramos sobre un papel de horno que depositamos en una bandeja de horno. Las dejamos durante 2 - 3 horas a 75 º y con el ventilador en marcha, las vamos dando la vuelta de vez en cuando. Una vez hecho esto podemos guardar las pieles secas el tiempo que queramos.

Si tenemos prisa, podemos poner las pieles en una sartén o plancha cubierta por un papel de horno impregnado con un poco de aceite y a fuego bajo tenerlas durante 20 minutos, se secan bastante bien pero no quedan igual de crujientes al freírlas después, aunque quedan aceptables.

Una vez frías y desecadas las cortezas, las freiremos unos segundos en aceite bien caliente, quedando infladas y crujientes.

También tenemos la opción de comprarlas ya hechas, recientemente se han empezado a comercializar cortezas de bacalao ya preparadas industrialmente.

PRESENTACIÓN



Poner 3 cucharadas, montándolas unas encima de otras y encima insertar un par de crujientes de bakalao.

Y por supuesto un tinto rioja alavesa de año fresquito nos va como anillo al dedo para degustar esta versión vizcaína de las patatas revolconas.


miércoles, 22 de enero de 2020

MEROS GIGANTES



MEROS GIGANTES

Hace poco apareció en prensa y redes sociales la noticia de la captura de un enorme mero (denominado como “warsow” por los pescadores norteamericanos), el 29 de diciembre del pasado año, en aguas de Florida.






Es el ejemplar pescado más viejo de esta especie del que se tienen registros. El Instituto de Investigación de Pesca y Vida Salvaje de Florida ha calculado que el gigantesco animal tenía unos 50 años y pesaba casi 160 kilos.

 Los científicos han podido datar la edad del animal tras extraerle el otolito, una importante parte del oído interno de los peces óseos que se utiliza para determinar su edad. Se conocía hasta ahora que el mero es un pez longevo, pero no tanto. De hecho, en la base de datos de “fishbase.org” el anterior ejemplar registrado más ancianete tenía “solo” 37 años.

Estos peces, también conocidos como meros gigantes o goliath, miden de media dos metros y se cree pueden llegar a superar con holgura los 3m y pesar entre 300 y 400 kilos.

Su carne es muy apreciada y, por ello, es una especie amenazada por la sobrepesca, así como por la contaminación de su hábitat.

Es uno de los trofeos más espectaculares que puede capturar un pescador deportivo. Son peces muy voraces y territoriales y no dudan en atacar incluso a tiburones, con los que comparten sus cotos de caza.

Hay que tentarlo con equipos de al menos 50 libras y pez vivo como cebo para tener éxito. La picada es brutal y al principio es casi imposible recoger línea. Sin embargo, si el pescador, caña, carrete y aparejos resisten las primeras embestidas, se suelen entregar por lo que los combates, aunque agotadores, son más bien cortos, emergiendo exhaustos a la superficie. 


Como ya hemos comentado, la población de este gigante de los mares es vulnerable, por lo que salvo cuando el ejemplar es excepcional, se suelen liberar.

Existen dos especies de meros gigantes, ambos de la familia de los serránidos, como también lo son el resto de meros más pequeños, e incluso la popular cabrilla de nuestras costas, que si la miramos bien es como un mero en miniatura.

Frecuentan arrecifes y formaciones rocosas hasta los 200 metros de profundidad e incluso penetran en estuarios, canales y puertos, donde se emboscan protegidos entre los pilares y diques a la espera de sus presas. Por lo tanto, estos colosos se pueden capturar tanto desde embarcación como desde la costa. Desde los mismos muelles de instalaciones portuarias o puentes se han conseguido grandes ejemplares.

En el Atlántico, sobre todo en la costa oeste, habita el Epinephelus itajara,  desde Florida, Caribe y Golfo de Méjico hasta Brasil. Se tienen también noticias de su presencia al otro lado de este océano en aguas de Canarias y Senegal.

Su denominación mundialmente admitida por la IGFA (International Game Fish Asociation ) es “Goliath grouper”. Esta asociación, que homologa los récords de pesca deportiva a nivel mundial, según estrictas normas de certificación, establece como récord absoluto para esta especie 308,44 kgr, conseguido también en aguas de Florida en 1961. Todo parece que este registro quedará para la historia de la pesca deportiva.

En los océanos Índico y Pacífico, con una amplia distribución. Desde Japón, pasando por Australia y hasta las costas de Sudáfrica tenemos al otro 
mero gigante, Epinephelus lanceolatus, nombre IGFA “Giant grouper”.

Muy popular entre los pescadores aficionados australianos, es incluso uno de los emblemas de la región de Queensland. Aunque se estima que puede llegar al tamaño, o superar, a su pariente del Océano Atlántico, el récord absoluto IGFA se queda en 179,50 kg para un ejemplar pescado en Tanzania en 2004.

En Europa también tenemos nuestros meros, primos menores de los gigantes representantes del género “Epinephelus”. El más común y conocido es Epinephelus marginatus, sobre todo en el Mediterráneo y aunque también lo podemos encontrar en Galicia y mar Cantábrico, es muy raro en estas aguas. 




Raramente sobrepasan los 40-50 kgr, y capturas como las subastadas en las rulas gallegas rondan los 35 kilos son noticia en los periódicos locales, que ya hablan de “meros gigantes”. También son animales muy longevos, siendo un ejemplar de 60 años y 60 kilos el mayor ejemplar conocido. El récord absoluto homologado por IGFA es de 21,25 kgr para un ejemplar capturado en Cerdeña.

En aguas del Cantábrico, es más frecuente pescar la “cherna”, Polyprion americanus, un pez emparentado con los meros aunque no es un mero propiamente dicho, pero por su gran parecido y similar valor gastronómico con éstos, en las pescaderías y restaurantes no se les suele diferenciar.





Habita en los cantiles de la plataforma continental a bastante profundidad y se le suele pescar junto con merluzas y besugos, aunque cada vez es más escaso. No suelen ser piezas de más de 8-10 kilos, aunque puede llegar a pesar 100 kgr. 

Existen poblaciones de chernas muy repartidas por todo el mundo, y a diferencia de los meros, que prefieren aguas más calientes, a éstos se les puede encontrar en latitudes más frías. El record IGFA es para un ejemplar de 86,20 kgr  capturado en Nueva Zelanda.