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jueves, 17 de enero de 2019

VISITA A ESSAOUIRA; EL BAZAR DEL PESCADO


Esauira, o Essaouira, también conocida como Mogador en portugués y en español, ​ es una ciudad portuaria de Marruecos sita en la costa occidental atlántica, al norte del cabo Sim. Tiene 70.000 habitantes y su medina o centro histórico fue declarado por la Unesco  Patrimonio de la Humanidad en 2001.




La economía del lugar se basa en la pesca y en las industrias maderera, textil y alimentaria, y también en el comercio de productos de artesanía, principalmente marquetería y joyería.

Essaouira goza de suficientes atractivos que justifican una visita. Desde la medina, pasando por la Gran Mezquita o la fortaleza Skala du Port, el barrio judío…, todo merece ser visto, todo resulta estimulante en un sentido u otro.

Pero en este artículo vamos a ceñirnos al mil veces nombrado Puerto de Essaouira (Mogador).



Depósito de redes.



El puerto está protegido por una barrera de arrecifes rocosos. El canal de entrada a la bahía es angosto y, por lo que nos comentaron, peligroso, siendo accesible sólo para barcos de pequeño tonelaje.

Mezcolanza de pateras, barcos de cerco, arrastreros... La mayoría serían para el
desguace en cualquier país europeo.



La incesante actividad del puerto de Esauira comienza por las mañanas con el retorno de los barcos pesqueros de faenar durante la noche en alta mar. Atracan acompañados de las ruidosas y descaradas gaviotas que forman parte del paisaje del puerto. Tras desembarcar el pescado, se organiza inmediatamente la venta o subasta del mismo.


Barcos arrastreros en el varadero.

Inmediatamente, los pequeños vendedores del puerto comienzan a limpiar los pescados en el mismo muelle, sobre tablones o cajas de madera que hacen de mostrador. Tiran al suelo las escamas, cabezas y vísceras, que no duran mucho tiempo ya que las gaviotas las “roban” inmediatamente.

Los pescados se limpian inmediatamente. El espectáculo es increíble

Los pescados presentan una variación tremenda.  Pueden verse, entre otros, sardinas, caballas, anguilas, peces sable, doradas, lubinas, salmonetes, sepias y mariscos diversos (centollos, bogavantes, langostas), e incluso rayas, rapes y morenas. Muchos de ellos terminan en la parrilla tras ser elegidos por los comensales, los cuales los consumen en unas mesas al aire libre.


El pescado aguanta por que es fresco ya que el hielo y el agua corriente en los puestos brilla por su ausencia.


La variedad de pescado y marisco llama la atención. Es difícil elegir...
Lo que parece es que en Marruecos no hay ni restricciones o cupos de 
 pesca ni pescado de descarte y todo se aprovecha.

Por curiosidad, vamos a tratar de identificar las diferentes especies que se ven en las fotografías tomadas en uno de los puestos:

El tipo de pescado y marisco que se aprecia en esta fotografía es el que habita fondos blandos litorales (arenosos, de grava y cascajo, o fangosos)  de cierta profundidad (50 a 200 metros), por lo que probablemente estén capturados con artes de arrastre.


El exceso de color rojo es probablemente efecto del toldo, que era de este color.

Si observamos más atentamente, podemos diferenciar especies típicas de las costas marroquíes y otras especies que también habitan nuestras aguas:

Entre los peces rojos, la mayoría de la familia de los espáridos (parecidos a los besugos) hay cachuchos, samas marroquíes, garapellos también llamados "breca moruna" y aligotes.


Otra vista del mismo puesto. En el centro las gambas y gambones, flanqueados por los lenguados. Parece que no tienen mal gusto los consumidores de pescado marroquíes...

Hay otros peces rojos, gallinetas o cabras de altura, más parecidos a los cabrachos que también se pueden ver en nuestras pescaderías y alfonsinos (parecidos al rey). 

Los lenguados parecen ser abundantes, típicos de fondos arenosos.

Entre los peces de color plateado se observa algún ejemplar de corvina joven (Marruecos es extremadamente rico en este pescado), de brótola de fango (que por aquí llamamos locha) y algunas pescadillas.

También se pueden ver en las fotos que hay algunos jureles y galúas, una especie de la familia de los mugílidos (llamados también lisas o mubles), así como diversos sargos.



Preparando los aparejos.

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Essouira cuenta, dentro de la medina, con un pequeño mercado de pescado, junto a la mayor plaza de la medina, la de Moulay Hassan, que también visitamos.

Allí pudimos encontrar oferta de pescados diferentes a los vistos en el puerto.


Aspecto general de los puestos



Sardinas y corte de tiburón.


Peces sable


Probablemente la pesca de una pequeña patera cogida con
anzuelo. No podían faltar el pulpo y unas chopas.

Por último, ahí van otras curiosidades de la visita a Essaouira:



Nos llamó la atención la presentación de las aceitunas y demás encurtidos. Un regocijo de los sentidos.
 Otras capturas que encontramos en los diferentes puestos:



Tintoreras junto a galeras de las gordas.



Parece que aprecian incluso las caracolas que aquí se desprecian.




 En resúmen, un día aprovechado, cargado de olores y sensaciones y con el olor del Atlántico presente en cada uno de los rincones, azules y blancos, de Mogador.

jueves, 2 de febrero de 2017

VISITA AL SUR DE IRLANDA



La zona Sur y Oeste de Irlanda, con su abrupta costa, llena de rías y profundos puertos naturales, así como su entorno rural de verde campiña salpicada de pequeñas explotaciones agrícolas y ganaderas, su clima y su pasado celta, nos recuerdan a Galicia. Repasamos su gastronomía y sus posibilidades en cuanto a la pesca deportiva.




Zona Marítima de Kinsale (muelle pesquero a la izda, embarciones de charter a la dcha)

Hemos tenido nuestra base en Kinsale (en irlandés, Cabo de la Sal), condado de Cork, al sur de la República de Irlanda.

Lástima que, como la razón del viaje era laboral y el tiempo en invierno no acompaña, ha sido complicado disfrutar plenamente de los encantos locales.

Sin embargo la grata impresión recibida tanto por el trato de sus gentes como por lo pintoresco del entorno hace tener este destino en mente para una visita planificada acompañado de la familia en temporada de vacaciones y de mejor tiempo.

Me recomendaron alquilar un coche y hacer parte de la ruta de carreteras del Atlántico oeste, saliendo desde Kinsale y llegando a Galway. Es una zona que las autoridades locales están potenciando para turismo rural y de naturaleza.




Kinsale, es una población de 2.000 habitantes, situada muy cerca de la ciudad de Cork, de 200.000 habitantes y segunda en importancia detrás de Dublín.

Es uno de los motores económicos de Irlanda por su importante puerto e industrias farmacéuticas y tecnológicas. Cork cuenta con un moderno aeropuerto que enlaza con varios destinos en la UE e Inglaterra.


Kinsale conserva todo el sabor de la vieja Irlanda. Con un pasado marinero y pescador, ahora es más un destino de veraneo y turismo interno. 

Está enclavado en una pequeña ría que conforma un abrigado puerto natural. Dispone de un coqueto “ yatch  club” con su escuela de vela y un pequeño muelle pesquero donde amarra algún que otro arrastrero y un par de embarcaciones artesanales dedicadas  al marisqueo y palangre. 



Algunos arrastreros amarran en el pequeño muelle pesquero

En cuanto a la pesca deportiva se refiere, pudimos ver al menos 3 potentes yates que se dedican al chárter de pesca. También vimos, aunque cerrada al no ser temporada, una oficina para alquilar embarcaciones.


Nos alojamos en el “Trident”, un acogedor hotel lindante con el muelle de pescadores. El personal es oriundo, muy amable y diligente, con una buena cafetería y restaurante.

Al lado del puerto deportivo hay otro hotel más grande y con spa. Existen numerosos pubs y varios restaurantes alrededor de la zona marítima.


Vistas desde la habitación del hotel


 Alan, nuestro “genuinamente irish” y parlanchín chofer local, nos informó de que se pueden alquilar equipos de pesca en el mismo pueblo, a donde acuden pescadores aficionados, sobre todo en la época del makarel (caballa) para pescarlo desde el puente que cruza el estuario, ya que estos peces lo remontan en grandes bancos con la marea.


Por cierto, dejando la autovía, las carreteras son como las nuestras hace 30 años. Alan mostró su pericia; inmutable, seguía charlando a la vez que sorteaba los diferentes obstáculos que se interponían en nuestro camino: tractores, remolques, autobuses escolares, cruces en medio de las curvas, estrechamientos de calzada, zanjas y baches, barro, lluvia etc... Menos mal que el ganado en invierno lo suelen tener metido en los establos casi todo el tiempo.

PUB FUNDADO EN 1690
Alan nos recomendó la visita diaria al Greyhound, permanece casi inalterable desde 1690, sin televisión (aquí se va a charlar), y por si fuera poco para caldear el ambiente chimenea de carbón.
Hay que pedir como poco una pinta(pronunciado paint), pedir a half pint te hace sospechoso, lo normal es tomar 2 ó 3 antes de ir a casa.





PINTA DE SIDRA Y SURTIDO DE GRIFOS


Guinness es omnipresente, pero hay otras cervezas locales buenísimas,especialmente las tostadas (red). La que más me gustó fue la "Smithwicks".



Por curiosidad también probamos la sidra (cider), elaborada con manzana local y que se sirve a presión, con burbuja, algo dulzona y nada ácida.




GASTRONOMÍA

En general, la comida en Irlanda, aunque muy básica, es de producto natural y local, bien cocinada y de raciones generosas. Se come aceptablemente bien ya sea en pubs o en restaurantes.

No se pasa hambre en absoluto. Es más que suficiente pedir un solo plato, ya que con éste te sacan diferentes guarniciones; las consabidas patatas (fritas, al horno o cocidas) y buenas ensaladas y verduras hervidas.

Desayunar fuerte y comer ligero

El típico desayuno irlandés consta de un huevo, una salchicha, dos lonchas de lomo de cerdo, una rodaja de morcilla negra (de arroz y especiada) y otra de morcilla blanca. Se acompaña con zumo y té o café, así como con varios tipos de pan tostado.




La carta de los restaurantes es bastante corta; mejillones o champiñones de entrantes, en carnes se ofrecen cordero o ternera locales, aunque los entrecotes y solomillos son tiernos y de buen gusto. Se ve que aún no han descubierto las propiedades de las carnes rojas del ganado mayor.

DEBAJO DE LOS HIERBAJOS ESTÁ EL BACALAO


En pescados, no salen del bacalao y la merluza. La especialidad local es una especie de sopa de pescado y marisco. Tiene fama localmente el salmón irlandés, el cual tomamos marinado. Todo lo elaboran sin florituras, pero correctamente.

Me sorprendió gratamente el "Man Friday", uno de los restaurantes más elegantes de Kinsale, al lado del restaurante y pub "The Spaniard" (El Español).
Me sirvieron una preparación de cangrejo (crab) gratinado que recordaba al "txangurro" del País Vasco. Muy rico.

Después tomé bacalao fresco (cod) a la parrilla sobre un ligero puré de patatas y espinacas hervidas que estaba muy correcto. Es la única ocasión en la que bebimos vino ya que en comparación con España es caro y de poca calidad. Los que encuentras suelen ser argentinos, chilenos, sudafricanos y australianos. Franceses y españoles son la excepción.

PESCA



Los charters de pesca aceptan tanto grupos de aficionados poco iniciados como salidas para expertos y para cualquier modalidad de pesca. Uno de los más conocidos patrones por el que hay que preguntar es el capitán Carroll.


Barco del capitán Carroll



Las especies que más comúnmente se pueden encontrar son: lubina, caballa, peces planos, congrio, bacalao y abadejo, cerca de la costa.

Ya más alejados, son los tiburones una pesca que puede deparar grandes piezas como tintoreras y makos. También se puede ir detrás del atún rojo, sobre todo en otoño, cada vez más frecuente y cercano a la costa.



HISTORIA


Históricamente y aun hoy en día, esta parte de la costa irlandesa ha servido de refugio a pescadores vascos y gallegos cuando las condiciones meteorológicas en los caladeros cercanos de Gran Sol hacían peligrar las embarcaciones.

 Como curiosidad hay que anotar que desde el puerto de Cork partió  gran parte de la emigración irlandesa a los Estados Unidos.

Asimismo, su puerto fue la última escala del Titanic antes de partir a aguas del Atlántico.


En cuanto a Kinsale, hay que reseñar que en sus aledaños tuvo lugar una gran batalla entre las tropas aliadas irlando-españolas contra el opresor inglés muy a principios del siglo XVII, contienda que ganaron los ingleses.

Posiblemente, si hubiera pasado lo contrario el mapa político de las Islas Británicas sería completamente distinto. Este es un heroíco episodio muy poco conocido de nuestra historia que sin embargo los irlandeses lo tienen muy presente. 




Otro lamentable episodio también ocurrió frente a la costa de Kinsale durante los inicios de la I Guerra Mundial, cuando el trasatlántico “Lusitania” fue hundido por el submarino alemán U-20, pereciendo 1.198 personas.

En resúmen, una buena zona tanto para los amantes de la pesca como para cualquier persona que desee aproximarse a la bella Irlanda.

jueves, 18 de agosto de 2016

LAS ISLAS COLUMBRETES : UN PEQUEÑO PARAÍSO.

ISLAS COLUMBRETES


Todavía quedan pequeños paraísos. Y algunos, muy cerca. Las Islas Columbretes es uno de ellos...


Islas Columbretes


Situadas a 35 millas de la costa de Castellón, las Islas Columbretes son el mejor ejemplo de vulcanismo de la Comunidad Valenciana. Se originaron hace más de cinco millones de años, cuando el magma del manto rompió la corteza terrestre.

Están formadas por cuatro grupos de islotes, conocidos con el nombre del mayor de cada uno de ellos. Ordenados de Norte a Sur son: L´illa Grossa, La Ferrera, La Foradada, y El Bergantín. En total son 19 ha. La reserva marina alcanza las 4.400ha.





En el pasado se las conocía con el nombre de Columbraira y también con el de Ophiusa, términos que aluden a la gran cantidad de ofidios que las poblaron hasta mediados del siglo XIX. Estos animales fueron extinguidos durante la construcción del faro de l’Illa Grossa en 1855, pues eran tan abundantes que ponían en peligro la vida de los trabajadores (la mayoría presos condenados a trabajos forzados). Para ello se prendió fuego a toda la maleza de la isla, soltando luego piaras de cerdos y multitud de gallinas para terminar con los reptiles supervivientes.



El faro mantuvo una población de fareros hasta 1975, año en el que se automatizó. Desde entonces, las islas están habitadas tan sólo por personal perteneciente a los servicios de vigilancia establecidos por la “Generalitat Valenciana” en 1987. Desde este año la zona está protegida y desde hace diez años las islas Columbretes se han convertido en uno de los mejores parajes para el buceo de todo el Mediterráneo. Es Reserva Natural desde 1988.




El interés de este archipiélago se debe a su gran importancia como zona de paso y descanso de las aves migratorias. Las Columbretes son para esas especies un puente entre las marismas del sur de Francia y la Albufera de Valencia en sus dos migraciones anuales, en primavera y otoño. Allí anidan, además, buen número de gaviotas adouin -muy escasas en el planeta- y de cormoranes moñudos, así como la pardela cenicienta y el halcón de la reina. Hay también una especie de lagartija propia de las islas, numerosos escorpiones y pequeños insectos que se han adaptado a las condiciones específicas de las islas.

Halcón de la reina
Gaviota adouin

El interés de las islas se multiplica cuando nos sumergimos en sus fondos marinos. La complicada topografía de éstos, llenos de escollos, bancos y bajos, es el refugio natural para múltiples especies sobreexplotadas por la pesca.

Además de una excepcional riqueza de especies y variedad de comunidades bentónicas, aparecen singularidades como el coral rojo (Corallium rubrum) y el alga Laminaria redriguezi, muy escasa en nuestro mar.

Posidonia

Las praderas de posidonia constituyen uno de los hábitats más productivos e imprescindibles del ecosistema marino. Las islas Columbretes son ricas en estas praderas, refugio de multitud de especies.

Entre ellas, destacan la hurta, el espetón, la oblada, el mero, la mojarra, la brótola, la barracuda, la morena y la langosta, entre otras muchas.



Hurta o urta
La hurta pertenece a la familia de los espáridos. Se alimenta de moluscos, crustáceos y pequeños peces que atrapa con sus poderosos incisivos. Dada su dieta, el sabor es exquisito pues su carne magra mantiene ese característico sabor a marisco. Suele prepararse al horno o a la roteña.

Oblada

La oblada no es tan apreciada gastronómicamente como otros espáridos, pero puede comerse y su sabor es más que aceptable.


Mero
La principal característica del mero es su carne, blanca y muy fina. Es exquisito cocinado de forma sencilla, a la plancha o en papillote. También se prepara en sopas y guisos marineros. Sus espinas tienen una gelatina que trasmite un sabor único a los caldos y una textura muy suave a las salsas.



El espetón,pescado blanco, tiene la carne tierna, sabrosa y de buena calidad. No tiene muchas espinas, y las que hay son grandes y fáciles de localizar. Especie sin gran interés en nuestros mercados, se vende fresco, ahumado y enlatado en aceite.


Brótola

La brótola es un pez de fondo muy buscado dado su exquisito sabor. Pertenece a la familia de los Gádidos entre cuyos miembros se encuentran especies tan importantes para la nutrición humana como el bacalao, la bacaladilla, la merluza, la maruca o especies de interés deportivo como la móllera o faneca.




Barracuda
Pez carnívoro que ataca a sus presas a gran velocidad. Puede alcanzar una longitud de 1,8 metros. No es apto para el consumo humano ya que es tóxico debido a la ingesta de peces venenosos.








Langosta roja
La langosta roja es una especie de gran interés gastronómico y económico, muy abundante en la Reserva Marina de las Islas Columbretes. Se alimentan preferente de moluscos y equinodermos. Su población se ha incrementado de forma importante en los últimos años gracias al efecto "reserva protegida" de las Islas.





Sargo real


La carne del sargo real resulta extraordinaria porque es un pez que se alimenta básicamente de moluscos y marisco, preferentemente de mejillones, erizos de mar y percebes.



Mojarra





Mide entre 20 y 40 cm. Se alimenta principalmente de algas, erizos y gusanos. Su sabor resulta muy sabroso y es uno de los objetivos principales de los pescadores.




No existen servicios regulares de transporte a las Columbretes, por lo que el visitante ha de alquilar una embarcación. Durante el verano funciona un servicio de golondrinas desde Castellón y Peñíscola. Se precisa autorización para la visita. (Se da al llegar a la islas).

Merece la pena visitar estas islas. El viaje en barco dura unas 5/6 horas entre ida y vuelta. Una vez allí, sólo se puede acceder a tierra en visita guiada (incluída en el precio de la excursión). Tras la misma, se come en el barco (está totalmente prohibido hacerlo en tierra) y es el momento de un bañito refrescante en el cono volcánico.

Rumbo a las Columbretes... Luego se torció el mar (ver entrada sobre el mareo en este mismo blog...)


Práctica del buceo
La normativa de la Reserva Natural, exige llevar a la isla documentación original y en vigor.  Los guardas comprueban las documentaciones.
Obligatorio llevar a la isla:

D.N.I.  –   CARNET  de buceo   –   SEGURO de buceo
LIBRO DE REGISTRO con 25 inmersiones mínimo  (para todas las titulaciones),  el ultimo buceo hecho dentro de los 12 meses anteriores. (B.O.E. del 02.01.09)

Pero con un simple snorkel también se puede uno dar el gustazo de contemplar un fondo marino de una limpieza y exuberancia impresionantes. 

Hasta otra!!