domingo, 9 de septiembre de 2018

PESCA Y GASTRONOMÍA DE LA TENCA



  • Este pez de agua dulce es un gran desconocido para la mayoría de los españoles, pero para las gentes de la provincia de Cáceres ocupa un puesto de honor en su gastronomía, compitiendo con sus inmejorables embutidos y quesos. Se le rinde culto y devoción tanto en la afición a su pesca como en la mesa. Algo así como es el bacalao a los bilbainos es la tenca para los cacereños.






CARACTERÍSTICAS

La tenca pertenece a la extensa familia de los ciprínidos. Se trata de un pez autóctono, oriundo de las aguas dulces ibéricas, lo cual le confiere aún más valor, ya que nuestras aguas continentales están cada vez más colonizadas por especies piscícolas importadas de otros lugares.

Se extiende preferentemente por embalses, charcas y lagos de toda Europa. En nuestro país, sobre todo está presente en el noroeste de Castilla y norte de Extremadura. Es un pez por tanto que se aclimata muy bien a aguas quietas, con poca oxigenación y con abundante vegetación. Se alimenta de larvas y pequeños crustáceos. 



Se caracteriza por tener una piel babosa y recubierta de pequeñas escamas fuertemente insertadas. Es de color pardo-verdoso. El tamaño medio suele ser de unos 25 cm y 250 gr de peso, aunque excepcionalmente los ejemplares más longevos pueden llegar a superar con holgura los 3 kilos.

PESCA

Su pesca se realiza en charcas y cursos de agua remansados. Como es un pez que come sobre todo en el fondo, hay que presentar los cebos bien pegados a éste. Se suele pescar con flotador y un aparejo provisto de un plomo de oliva y un anzuelo pescando por debajo de éste. En ocasiones, se suele poner otro ligeramente por encima. Se ceba con asticot (larvas de mosca) o pedazos de gamba.




 Para saber mas sobre su pesca, existen  blogs específicos para este pez, lo que señala la gran afición que despierta este ciprínido entre los pescadores de los lugares donde habita.


GASTRONOMÍA

Tuve la oportunidad de probar este pescado por primera vez en tierras de Salamanca. Vi en la carta de un restaurante “tenca en escabeche” y aunque no lo había probado nunca lo pedí, a pesar de los escasos esfuerzos del camarero por recomendármelo. Quizá pensando que mejor debería pedir más jamón y caña de lomo. Me encantó, estaba finísima y gustosa gracias a un buen escabechado. Así que el interés por este pez se me quedó grabado.



Hacia el final del mes de agosto se celebran en numerosos municipios de la provincia de Cáceres, sobre todo en la mancomunidad de Tajo-Salor-Almonte, fiestas y ferias gastronómicas alrededor de la Tenca. Lo que indica el culto gastronómico que se le otorga localmente. Esto hace que alcance un precio considerable, así que se cría en piscifactorías tanto para surtir el mercado como para repoblar los ecosistemas naturales y poder mantener una pesca sostenible.

Es de sabor delicado pero con personalidad, y jugoso. Sorprende que siendo un pescado de aguas quietas y de fondos con mucho sedimento, no sabe a barro. Para prevenir sabores no deseados, una vez eviscerados se les limpia concienzudamente por dentro y por fuera, manteniéndolos durante unas horas sumergidos en agua fría con vinagre o limón.




Se suele consumir simplemente frita en aceite de oliva.  No tiene mucha espina y se le pueden sacar bien los filetes, por lo que se pueden aliñar con limón, enharinar o rebozar con huevo y freírlos en aceite muy caliente.




Del recetario popular, la tenca escabechada es la preparación más extendida y valorada. El escabeche se prepara no como una forma de conservar el pescado más tiempo, si no como una forma de hacerlo más gustoso.

RECETA TENCA ESCABECHADA

Esta receta es perfecta para las tencas de 250 – 300 gramos.

Se pasan por harina y se fríen en aceite de oliva hasta que empiecen a dorarse. No hace falta que se hagan por completo, ya que les daremos el toque final con el escabeche. 

Reservarlas en una tartera.

Confeccionar el escabeche, haciendo primero un sofrito con varios dientes de ajo y cebolla en juliana y parte del aceite de la fritura de la tenca.

Cuando estén doradas las verduras, poner unas cucharaditas de pimentón de la Vera y remover, evitando que se queme.

Añadir vinagre de vino y agua a partes iguales, unas hojas de laurel y dejar hervir 5 minutos. 

Verter esta mezcla sobre las tencas y cocer todo junto durante otros 5 minutos. Dejar reposar.

Se consume tibio o frío.

Nota: Agradecemos a nuestra amiga Maria José Saiz, residente en Cáceres, las fotos e información que nos ha mandado para ilustrar este artículo. Te debemos unas cañitas y algún pintxo.



sábado, 1 de septiembre de 2018

LITERATURA CULINARIA CLÁSICA (2)




LA COCINA PRÁCTICA (Manuel Mª Puga y Parga "Picadillo") ISBN 84-85192-07-9. Prólogo de Emilia Pardo Bazán.





Nacido en Santiago de Compostela en 1874. Estudió Derecho, ejerció ocasionalmente, dedicándose a la administración de las tierras de su patrimonio.

Alcalde de La Coruña por dos veces, conocido periodista. Autor de muchos libros que retratan con humos los tipos y costumbres de Galicia.

Todo aficionado a la cocina y cultura gallega debería tener un ejemplar ya que aun hoy en día es posible encontrar ediciones modernas del libro.





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Como el mismo Picadillo refleja, en esta obra no encontraremos platos catedrales, platos montados... Hallaremos platos de a pie, de infantería... Toda una declaración de intenciones...

Aboga por un equilibrio entre presentación del plato, que juzga deber ser modesta, y su contenido, que debe halagar por el olor y la pulcra disposición y, por supuesto, por el sabor.

Prescinde de hablar de gramos y adarmes y deja este extremo al "buen criterio de las amas de casa y las cocineras".

El índice es alfabético, puro y duro. El libro vaga con gracia y así empieza con caldos, sigue con sopas, salsas, masas, legumbres y hortalizas..., vamos, un simpático sindios (el  índice no falla, ojo).


Puntualmente intercala dichos, poesías, dedicatorias y lo que se le ocurre. Es un libro divertido, original, cual debió ser Picadillo.

A continuación, ahí va una receta cuyo título ya es de por sí llamativo:

BACALAO EN SEGUIDA

Tomad medio kilo de buen bacalao y asádlo sobre la plancha para que suelte toda la sal. Deshebradlo ya, y bien escogido lavadlo en dos o tres aguas calientes.

Freídlo en buen aceite con cebolla, ajos y perejil picado y cuando empieza a dorarse añadidle una lata grande de tomates y una pequeña de pimientos, hecho todo picadillo, sazonándolo con pimienta y unas gotas de zumo de limón. (SIC)

Y como colofón, otra que no tiene desperdicio.


PAVO ASADO



Pese al altanerismo de los gallos, el pavo es el rey de las aves de corral.

Para asar un pavo es necesario:

1º Emborracharlo bien con aguardiente de caña.
2º Decapitarlo cuando esté bien curda.
3º Desplumarlo y dejarlo colgado toda la noche.
4º Abrirlo y limpiarlo.
5º Untarlo de ajo, sal y manteca de cerdo, y
6º Meterlo en el horno, añadiéndole algún caldo si fuese muy duro. (SIC)



COCINA CATALANA (Colman Andrews) Editorial Martínez roca, 1989 ISBN 84-270-1385-X. Prólogo de Manuel Vázquez Montalbán.






Escrito por alguien nacido en Los Angeles, resulta cuando menos llamativo su conocimiento del país y de los códigos que rigen lo fogones catalanes.

Como indica el autor en la introducción, la cocina catalana "Deriva de la cocina de los romanos, que colonizaron la región durante 700 años (hasta el 476 de nuestra Era), y de las posteriores aportaciones de otros invasores como los visigodos y los moros  -las de estos últimos muy importantes-, que más adelante aún fueron enriquecidas por mercaderes y restauradores inmigrados, franceses e italianos".






La catalana es cocina de sorpresas. Desde un simple pa amb tomàquet, pasando por postres que incorporan carne y verduras, o guisos de ave de corral que incluyen frutas, hasta llegar al delirio "daliniano" de "es niu" (el nido) del Ampurdán, una cazuela de aves de caza, mariscos, albóndigas y patatas, todo ello con salsa de ajo, toda la gastronomía catalana destila trucos, secretos y "pizcas de locura" (sic).


El libro está organizado de forma no habitual. La primera parte es una descripción histórica de los alimentos que cocinan los catalanes.


En la segunda parte presenta las 4 salsas fundamentales de la cocina catalana: allioli, sofregit, picada y sanfaina.


En la tercera parte contempla las materias primas básicas.


La cuarta trata de platos o grupos de platos específicos (ensaladas, fideos, estofados, etc.) dispuestos según el orden tradicional, e incluye un apartado de "leyendas y curiosidades".


La quinta parte trata de vinos y licores característicos de Cataluña.


Finalmente, agrega algunas páginas dedicadas a los que el autor considera los restaurantes más atractivos y/o representativos de la cocina catalana.


Incluye asimismo un apéndice bibliográfico y sendos índices de recetas y de materias.


Como siempre, es difícil elegir una receta. Hemos optado por la del allioli tal y como "mandan los cánones" y por un "bacallá amb sanfaina".


ALLIOLI


Para 1-1 1/4 taza


6 dientes de ajo (o más, al gusto), pelados

1/2 cucharadita de sal
1/4 de litro de aceite de oliva

Partiremos los dientes de ajo por la mitad, longitudinalmente, les quitaremos el germen verde, y luego los picaremos muy fino.


Echaremos la sal en un mortero grande y añadiremos el ajo, majándolo bien con la mano de mortero para que se mezcle con la sal y adquiera la consistencia de una pasta espesa.


A continuación iremos añadiendo el aceite muy lentamente, de manera que el chorro sea como un hilo continuo, mientras trabajamos sin parar la mezcla con la mano de mortero, que haremos girar siempre en la misma dirección, despacio y uniformemente,, hasta que se forme la emulsión. Para obtener este resultado debe ser suficiente con un 1/4 de libro de aceite, o incluso menos, en cuyo caso no añadiremos el resto para evitar que se "corte".


Sírvase en seguida


Bacallà amb samfaina


Para 4 a 6 personas

(como plato principal)

6 tomates despepitados y rallados, o pelados, despepitados y picados

Aceite de oliva
2 pimientos rojos sin pelar y cortados en trozos cuadrados como de un centímetro o menos
4 berenjenas sin pelar, cortadas a datos de medida similar
1 calabacín mediano, sin pelar, cortado también a dados
700 gramos de bacalao desalado, quitadas la piel y las espinas, y cortados en 8 a 10 trozos
Sal y pimienta
Harina

Freír el tomate en una pequeña cantidad de aceite de 20 a 25 minutos, o hasta obtener un puré espeso.


En otra sartén y con poco aceite saltearemos los pimientos, la berenjena y el calabacín, echándolos por este mismo orden, hasta que estén tiernos.


Precalentar el horno a 190º.


Añadir las verduras al puré de tomate y seguir bajo fuego reducido durante 20 minutos más, sin cubrir; finalmente sazonaremos con sal y pimienta al gusto.


Recubriremos de harina los trozos de bacalao y los doraremos en una cantidad pequeña de aceite, los secaremos sobre servilletas de papel y los pasaremos a una bandeja para el horno ligeramente aceitada.


Cubriremos el bacalao con la preparación anterior y lo tendremos durante 10 minutos en el horno, o hasta que esté a punto.




SA CUINA. Cocina tradicional mallorquina. (Toby Molenaar). Ed. Zendrera Zariquiey. ISBAN: 84-8418-034-4



Tachada de "cocina de supervivencia", la cocina mallorquina fue calificada de aceitosa, de poco refinada frente, por ejemplo, la "cuisine".

Nuevamente, alguien "de fuera", si cabe este término en el mundo actual, nos descubre una parte de nuestra gastronomía.

Toby Molenaar, holandesa, periodista, fotógrafa y directora de cine, aterrizó en Deiá en 1961 y ahí se quedó, en Mallorca, que no es mal sitio. Investigó, investigó y nos regaló este libro.






Se repasan las vicisitudes de la cocina mallorquina, presa como tantas de épocas abundosas y hambrunas salvajes. Siempre de la necesidad se ha hecho virtud.

El libro ilustra una visión histórica y cultural de la gastronomía balear, incluyendo tanto remedios caseros usando las hierbas de la zona como canciones y proverbios mallorquines.

Podemos decir que cualquier cosa que aterrizara ya sea por mar o aire en las islas, la cocina mallorquina la dignificaba, la transformaba en un buen plato. Así nos encontramos con excelentes recetas de caza menor. (Como curiosidad; se incluyen las ratas estofadas o el erizo relleno). 

Además, como es de esperar en una cocina de subsistencia, los escabeches, conservas y embutidos tienen gran importancia.

La huerta está bien representada en platos de cuchara como sopas y potajes.

De la cocina de pescado, un hecho a destacar es la costumbre del tenerlos un poco en adobo antes de cocinarlos. En el libro aparecen recetas muy variadas, que van desde el atún hasta humildes peces como la oblada, y por supuesto, no faltan las calderetas.

En la repostería, donde evidentemente destacan las ensaimadas, se ve la influencia árabe con el uso de la almendra, azahar, naranja, hojas del limonero, etc.

Hemos elegido también una receta de bacalao para ilustrar este interesante libro, ya que este pescado goza de gran popularidad en las islas, donde se preparaba de muy diferentes en tiempos de Cuaresma.

BACALAO EN SALSA DE LECHE

Desalar el bacalao al menos durante 24 horas cambiando el agua varias veces, quitar piel y espinas. Cortar en trozos, cubrirlo en una olla con agua fría y llevar a ebullición, cocer y escurrir.

Rehogar una cebolla picada en aceite de oliva, añadir una cucharada de harina, 3 tazas de leche y una pizca de nuez moscada, cuando va engordando añadir los trozos de bacalao, dar un hervor y servir.




Cocina Gallega. (Álvaro Cunqueiro-Araceli Filgueira Iglesias). Ed. Everest. 1996.  ISBAN: 84-241-2345-X. Prólogo de Álvaro Cunqueiro





Empieza el libro con un amplio prólogo (hasta la página 63 del mismo) del propio Álvaro Cunqueiro, en el que repasa cumplidamente los productos base de la cocina gallega.

Con su culta pluma, rica y concreta al mismo tiempo, incluye comentarios que, sin dejar de ser acerca del tema en cuestión, la cocina gallega, nos aportan visiones certeras de la vida en Galicia, de su realidad diario que, como en todos los lugares del mundo, condicionan la manutención mayor; la diaria. 







Vaya un ejemplo:

"Pero un pollo, es un pollo; y una gallina, una gallina. En Galicia no comemos los pollos que llaman tomateros. Los dejamos que se recríen un poco. Tampoco comemos lechón asado. Debemos tener en el corazón una especial ternura, aunque lo más probable sea que, país pobre, no podíamos desperdiciar el alimento futuro." (sic).

A continuación se incluyen unos Consejos Prácticos que abarcan desde aprovechamientos de sobrantes, por ejemplo en filloas, hasta formas de conservación de diversos productos (carnes, lacón, chorizos). No viene mal como recordatorio.

Continúa con el recetario. Imposible resumir coherentemente el mismo.

Las solapas verticales a color según el grupo de recetas de que se trate, facilitan sobremanera la búsqueda.

Las recetas utilizan generalmente ingredientes sencillos y las medidas están bien cuantificadas.

Concluye con una amplia bibliografía y un bien estructurado índice alfabético.

Como ejemplo de receta y como no podría ser menos otra de bacalao, "bacallau con allada":
En una cazuela con agua se ponen a cocer las patatas partidas en cuatro trozos con la cebolla cortada. Cuando están a medio hacer se añaden las tajadas de bacalao desalado. En una sartén con aceite se frien los dientes de ajo y cuando estén casi dorados se retiran del fuego, con el aceite templado se le añade pimentón, vinagre y unas cucharadas del agua de coción del bacalao. 
Al ir a servir se escurre el guiso, se coloca en una fuente y se le echa la ajada por encima.







Manual de la buena mesa. El perfecto anfitrión, el perfecto invitado. (Isabel Mestre). Ed. Everest. 1996.  ISBAN: 978-84-241-8488-). Prólogo de Rafael Ansón.

Es este un manual de "buenos modales y buenas prácticas a la mesa".

Ayuda en gran manera a como montar una mesa correctamente, posición de los cubiertos, copas, etc

Aunque quizá no debiera ser así, no sobra de ninguna manera que nos recuerden los modales básicos a la hora de comer. Comportamientos como sorber la sopa, llevar la cabeza al cubierto y no a la inversa, "robar" el pan al comensal vecino por no saber que el nuestro es el de la izquierda, son cada vez más frecuentes.

El sentido de la educación en la mesa, lejos de pretender establecer corsés que pudieran hacer artificial la comida diaria o cualquier celebración, es muy al contrario hacer que, estando todo y todos organizados, disfrutemos más del acto de comer.

El libro contempla los siguientes capítulos:

1.- En familia.
2.- Con invitados.
3.- El bufé.
4.- El cóctel.
5.- Otras invitaciones.
6.- En el restaurante.
7.- Celebraciones.
Bibliografía.

Asigna, a nuestro parecer, e incluso estando en familia, roles caducos a hombre y mujeres. Un ejemplo lo hallamos en la página 26:

"El padre de familia".(sic)

El hombre también tiene funciones que cumplir, que habrá convenido con su pareja previamente; pero, en general, la cortesía obliga a suplir las funciones que aquí  hemos asignado a los hijos, en ausencia de éstos o cuando no puedan hacerlo por su edad, de manera que pueda cumplirse la regla: la señora de la casa no debe levantarse de la mesa durante la comida".











miércoles, 15 de agosto de 2018

COCINA DE VERANO: DE MAZAMORRAS Y GILDAS



La cocina andaluza nos provee de una variada oferta en forma de sopas o cremas frías, que aportan frescura y constituyen un soporte nutritivo equilibrado. Gazpacho, salmorejo y ajoblanco son las más conocidas.





Aunque el nombre de "mazamorra" tiene raíz griega, su elaboración está recogida y descrita por Apicius en la época hispano-romana como un majado de pan, ajo, aceite, sal y agua. A esta mezcla se le incorporarían posteriormente vinagre y almendras . Es una receta típicamente cordobesa y de claras reminiscencias árabes.

La Mazamorra es la madre de salmorejos y gazpachos, los cuales incorporaron el tomate en vez de la almendra cuando éste llegó a la península desde las Américas, siendo el ajoblanco una mazamorra más licuada apta para beber en vez de ser un plato de cuchara.


De todas formas se tratan todas estas preparaciones de una cocina popular del aprovechamiento en tiempos de escasez, elevados hoy a la categoría de alta cocina. 

Hemos querido dar una vuelta a esta estupenda receta utilizando diferentes frutos secos y combinándolos con matices salados y marinos como anchoas o salmón. 

Nuestro colaborador Antonio Tirabeque, cordobés de nacimiento y bilbaíno (los de Bilbao nacen donde quieren), ha preparado las diferentes mazamorras. Nos ha sorprendido a todos los que las probamos el juego que pueden dar en la cocina veraniega.

Con la combinación de las gildas quisimos añadir un toque local (por mucho que digan los de San Sebastián que ellos inventaron las gildas, lamento decir que se confunden). 


MAZAMORRA DE ALMENDRA

INGREDIENTES 4 PERSONAS:

150 grs. de almendra, cruda y pelada
  50 grs. de pan blanco ( Telera Cordobesa). 
        Podemos usar otro tipo de pan duro, usando la miga ligeramente remojada en agua,
        estrujada y escurrida. 
100 cl. de aceite de oliva 
200 cl. de agua. 
     1 diente de ajo, desgerminado y cocido en dos aguas (2´ la primera cocción y 4´ la segunda). Este preparación es "mano de santo" para los intolerantes al ajo crudo.

       Vinagre de Jerez, al gusto. 
       Sal al gusto
   
      Nota: se puede añadir como opcional 1 huevo crudo, solo si se va a consumir en el momento. El huevo hace que ligue mejor, aunque hoy en día, con batidoras de vaso y demás aparatos, no hace falta.


        






ELABORACIÓN:

1. Se coloca en el vaso de la batidora      
    todos los ingredientes. 
2. Se mezclan y trituran hasta 
     conseguir una consistencia 
     cremosa fina. La consistencia 
     deberá estar entre una pasta y una 
     infusión (Ajoblanco de Almendra). 
3. Se modulan los puntos de sal y de 
     vinagre. 
4. Se vierte la crema en el bol y se 
    enfría en el frigo. 

PRESENTACIÓN: 




Se sirve muy fría, en bol individual Decorada con aceitunas negras y un chorrito de aceite virgen es la presentación típicamente cordobesa, aunque nosotros la vamos a combinar con unas gildas de pepino. 


LAS GILDAS:



Las gildas las elaboramos con tacos de pepino. Estos permanecerán  en la nevera con sal gorda durante unos 15´, a fin de que suelten agua y repitan menos. Los combinamos tanto con aceituna verde o negra y piperras o pimiento verde y su correspondiente anchoílla.

OTROS FRUTOS SECOS: NUEVAS TEXTURAS Y SABORES

Siempre deberemos pelar bien los frutos , majarlos y triturarlos perfectamente. Se obtienen gustos y cuerpos diferentes a los de la típica mazamorra de almendra pero siempre nos recuerda su textura fina y sabrosa. Servir siempre muy frías.

Las cantidades son las mismas de la receta original.

MAZAMORRA DE PISTACHO:




Como no hemos encontrado pistachos pelados hemos usado los que vienen con cáscara. Además se pela el fruto interior. Con 250 gr de pistachos con piel y cáscara se obtienen los 150 gr en limpio que necesitamos para las proporciones de la receta.
Sorprende su cremosidad, finura y atractivo color verde claro Combina muy bien con los rollitos de salmón ahumado. 

MAZAMORRA DE ANACARDO:



Podemos adquirir los anacardos al natural y pelados.
La tomamos tanto con un picadillo de aceitunas negras y amargas como con taquitos de salmón marinado y aceite perfumado a humo. Cualquiera de las dos preparaciones está buenísima; quizá es, de las tres, la mazamorra de sabor más delicado.


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Los vinos:  para combinaciones de sabores diferentes a lo que estamos acostumbrados elegimos vinos diferentes a lo que habitualmente bebemos (un blanco de Burdeos, un tinto de las Islas Canarias y un Shiraz de Cataluña). Ninguno desmereció en la degustación de las mazamorras. Nuestro experto en vinos Pedro Bilbis nos  describe la cata:


1. Chateau Pourquey Gazeau.2010. Bordeaux superior





Elaborado con semillon y sauvignon gris.

Un vino de baja intensidad en nariz ( parece que tuvo mejores registros), pero con carácter y plenitud en boca. Recuerdos mielosos y de flores silvestres, en este momento de intensidad baja. 

A nivel gustativo da lo mejor de sí mismo. Envolvente, glicérico, sedoso y amable. Acaricia con elegancia el paladar, su dulzor liviano y equilibrado lo convierte en un vino óptimo para un foie.







2.CAN. Bodega Tajinaste. D.O. Valle de la Orotava.2014



Elaborado con listán negro y vijariego. 9 meses de barrica francesa.

Un vino excelente de la zona , fiel a su origen. Algo cerrado al inicio, precisa tiempo y algo de temperatura para apreciarlo en su plenitud. En nariz expresa mineralidad volcánica, ahumados y una fruta roja y ácida característica. Boca de medio recorrido, pulido , sin astringencia , final seco , sin concesiones dulces o de sobremaduración.

Maridó a la perfección con el salmón ahumado sobre crema de pistachos. Creció a lo largo de la cata y nos acabó seduciendo a todos. Un buen vino con vocación atlántica, reflejo de la zona.




3. Ex Ex 6. 2004. Bodega Castillo de Perelada. D.O. Empordá Costa Brava




Elaborado con shyraz. 16 meses de roble francés.

Una nueva experiencia excelente, esta vez catado a ciegas.

En estas condiciones, despista al inicio de la cata. Dominan terciarios, marcado barniz, mueble nuevo, fruta roja y un borde teja que denota edad. No parece un vino de guarda como la mayoría de EX EX. Ha perdido una gran parte de su carga frutal y a cambio expresa elegancia, finura, tostados y una tanicidad pulida casi perfecta.

Síntomas de oxidación y restos aromáticos de fruta roja punzante que desgraciadamente se muestra ahora en un segundo plano. En cualquier caso, una experiencia excelente.




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¡HASTA LA PRÓXIMA AMIGOS!